viernes, septiembre 28, 2007

Tr3s rolas, tr3s personas

Ayer por fin sonreí.
Y no fue porque la miseria ajena me alegrara.
Digo, después de entrevistar a Roberto Ruiz Esparza -candidato a alcalde del Panal, ex panista y ex futbolista, agarrado en tremendo escándalo por aquello del arreglo para subir al Puebla de La Franja a Primera División “a como diera lugar”- la verdad me sentí haciendo bien la chamba.
Curioso.
Al parecer cerraré bien la semana que abrí un tanto mal.
La cerraré con una sonrisa.
Culpables son dos mujeres. Ayer hablé con Miriam vía Nextel y tuve muy buenas noticias de mi prima Chabetty cuando me la topé 10 minutos por el Messenger.

Miriam dice que máximo el 4 de octubre da a luz. Y lo peor es que ahora… el ultrasonido dice que no será niña. Es más hasta un sabio anciano en Analco, mientras ella placeaba la vio y le aseguró que sería niño.
Ja. Ella y Óscar tenían planeado llamar al bebé, en caso de que fuera una niña, Constanza. Yo le propuse Nicolás ahora que, al parecer, el bebé será niño.
Mi hermana ahora no sabe qué hacer con su colchita de “Las Princesas” que le compraron al chamaco, tampoco tiene idea si le vestirá con los mamelucos color rosa pastel.
“Ahora veo, que si sale niño, se parece terriblemente a su tío”, dijo la Tuza en ácido humor. Sí, en clara referencia a don Inmundo Animal.

Chabetty de plano me dio la sorpresa. Es libre. Se independizó. Con lo que le patrocina la beca del Conacyt salió como bólido de los castrantes cuidados de mi tío File y mi tía Elisa. La verdad nunca pensé que lo haría.
Ese inquieto cabello rizado que le caracteriza era ejemplo contrario de su perona. Chabetty siempre fue la niña recatada y obediente que a sus padres decía sí ante cualquier orden, a cualquier regaño se cuadraba, a cualquier falla le agregaba disciplina, vaya, era bien portada ¡en extremo!
Lista, ordenada, madura, aplicada a la escuela. De esas que iban de la universidad a su casa y de la casa a la universidad. Pero al parecer su vida le exigió independencia. Y un día decidió, hace menos de un mes, salir de ese Castillo de la Pureza, sucursal Los Molinos Iztapalapa, y atreverse a vivir.
Es un año mayor que yo y apenas goza de una vida a su estilo. Y al parecer le va bien. La verdad, es que se merecía respirar. La verdad, es que estoy muy contento por ella.

Razones curiosas. Hoy escuché en la radio tres canciones que a mi mente vinieron a traerme a ellas dos.
Y a alguien extra.

***

-Bueno, pero tú no me has dicho nada… ¿Qué opinas…?-recuerdo que me preguntó Miriam en la esquina del 5 de Mayo y el Bulevar Díaz Ordaz, ahí frente a Plaza Dorada. Justo cinco minutos antes me había sorprendido con la panza y con la noticia del bebé.
-¿Pues qué te voy a decir? Que te quiero, que estoy contento por ti. Que estoy preocupado por cómo reaccione papá. Y que no importa lo que pasé. Voy a adorar a ese niño. Y que eres mi hermana y que te apoyo. Y felicidades Miriam-recuerdo que le dije.
Después de contenerme el llanto y abrazarla, Miriam subió al autobús, comería con su suegra en el centro según me dijo. Yo me quedé en la parada del camión escuchando a Rihana.
Sí, increiblemente una canción tan básica y con un estribillo tan tonto, como ‘Umbrella’ vino a mis oídos cuando me trepé los audífonos y le subí al iPod para no chillar en plena calle.
Ayer me reencontré con la rola. Y casi me vino el llanto que no tiré esa tarde.

Chabetty se despidió en su buen francés. “Te mando un beso”, escribió en ese idioma que la verdad no domino, que me intriga y que algún día aprenderé. Luego vino un “Te quiero mucho”, este sí en español. Yo por mi parte escribí lo mismo, de hecho lo escribimos casi a la par. Se despidió en el Messenger y terminó su sesión.
De regreso a casa, cuando surfeaba el radio en una de esas estaciones que tocan y tocan pop sonó ‘Un año más’ de Mecano. Mis hermanas la tocaban mil veces en las fiestas de fin de año. Chabetty y su familia no faltaban a la mesa de mi casa cada Navidad, mucho menos en Año Nuevo. Quizá no hay motivo, pero esa canción también irremediablemente la identifico con Chabetty y las navidades que crecimos cada año. Odiaba que a ella le llovieran regalos aparte del debido presente de Santa Claus. Pero qué podía hacer, nació el mismo día que Cristo.

***

De la tercera rola no daré detalle.
De la persona a la que me recuerda, tampoco.
La verdad es que quiero terminar mi semana con una sonrisa.

miércoles, septiembre 26, 2007

El lunes puede esperar

Ayer me levante sin ánimos.
“Love today” comenzó a sonar en el celular. Esa canción de Mika la uso como alarma de despertador. Siempre lograba levantarme de buenas.
O bueno, por lo menos lo hizo las últimas semanas, porque ésta… simplemente no pudo.
Sonó la entrada de la rola. Abrí los ojos y me desenredé de las cobijas. La apagué.
Un segundo después escuché la otra alarma, la más escandalosa en mi habitación, la del viejo celular.
Me desperté y cuando me disponía a ir a las clases no hubo poder humano para convencerme de que debía estar ahí.
Era buena hora. La hora habitual. Seis y media de la mañana.
Pero no pude.
La tos me volvió. Uno de esos ataques de perro moribundo.
Cedí ante él y me tiré a dormir cuatro horas más.
No me bañé porque la “crisis” de gas solamente hizo más huevones a los repartidores. Y el pedido de Xu simplemente no llegó.
Al respecto Selene hizo el pancho doméstico acostumbrado y yo simplemente me levanté, planché mi camisa rosa, me lavé todo al estilo torero y decidí ir a trabajar. Otro poco más y me quedaba el resto del día en la casa.
Selene iba a Casa Aguayo y a mí me tiró por la zona del Centro de Convenciones.
Objetivo, la torturadora. La procuradora Villeda andaría en uno de esos eventos de seguridad organizados por Canacintra. El Güero me había advertido que por ahí andaría la ñora. Ante la escasez de material una entrevista con ella serviría. Y sirvió. Camino al evento escuché con López Díaz de un reo atacado en el penal de Ciudad Serdán.
Ok, informativamente con eso tendría mi día.
Aplique pues la ley del conejo: “Tú nomás hazte pendejo”.
La concha vino perfecta a mi depresión.
Así continuó el día y así me voy a dormir.

***

A estas mismas horas hace unos días estaba en mi cama leyendo sobre la desventura de Toledano. Un pobre creador que tuvo a bien ser exitoso a los 22 cuando hizo su ópera prima “Cuernos de Espuma” y que en diez años casi logro ver materializado su primer musical hasta que murió hace unos meses.
Apenas tenía 32.
“El lunes puede esperar” el llama su proyecto.
Tres jóvenes hartos de su existencia deciden pasar el mayor desenfreno en un fin de semana. Quién sabe si algún día vuelva a resurgir después de diez años de trabajo.
Decían que sería el proyecto que España esperaba, que de ahí daría la vuelta al mundo, que reconquistaría a los críticos del musical y que quizá, quién quita y hubiera ocurrido, se convertiría en la película que siempre planeó su creador.
Bueno, por lo menos eso leí. Quizá leer eso en lunes provocó la depresión de esta semana.

***

La semana comienza con un tanto de desgano.
Apenas es miércoles y ya quiero que sea sábado.
Y no porque vengan grandes eventos. Quiero que todo pase de prisa y que no me amilane más esta actitud que estoy tomando.
¿Qué pasa?
¿Será que el lunes quince viene cerca?
¿Será que este año la depre me agarrará como no lo hizo en años anteriores?

jueves, septiembre 20, 2007

¿Aristocracia blogger?

Hay una cosa que cada inicio de semana hago.
Me chuto de cabo a rabo la revista "El País Semanal". O EP[s] como la presentan generalmente con un llamativo cintillo en portada cada que aparece con el diario.
Y en la edición publicada el domingo pasado, en un reportaje de María Ovelar se habla de la existencia de una "aristocracia blogger".
¡Qué tal!
Bueno, no lo digo yo, lo dice María en EP[s] .
Según sus datos estas son las 10 páginas de pipa y guante entre los blogueros. La verdad, yo me quedo con cinco que ya están en mis favoritos.
Dato curioso. La mayoría son páginas hechas por gringos.
¿Por qué será?
Va la lista (de mis cinco consentidos) con todo y link.



Identificada por EP[s] como "el decano de la blogosfera" y hecha por un tal Peter Rojas que a sus 32 años ya es un millonario. El tipo es oriundo de Detroit.

Este, lo admito, me dejó boquiabierto. Tiene los links de todos los más prestigiados medios en Estados Unidos. La responsable es Arianna Huffington. De 57 años, y ni modo, algún dato en su contra es muy evidente. Perdió contra Chuacheneguer en las elecciones de Florida. Es el colmo que gente como ella no esté en el poder y sí un actor que hacía de hombre embarazado o de robor que viajaba en el tiempo.

I love this. Cómo no lidiar con la tecnología y hacerla parte de tu vida. Para uno que le tiene pavor a los foquitos o que apenas está amaestrando el Windows Vista de su lap sirve horrores.
La misma Gina Trapani, neoyorkina de 32 años, su creadora, admite que tiene sus trucos consentidos para no morir en un mundo tecnológico.


Mario Armando Lavandeira Jr, gay, de 29 años, y vive en Miami. Postea todo lo que se le ocurre sobre la gente bonita, fea, mediocre y con apariencia casi perfecta de la tele, el cine y etcéteras. Es buenísimo. Y ahora es citado hasta por E! Enterteinment. Me agrada, y el tipo es ya casi una celebridad.

Adoro a Frank Warren. No sé de dónde se le ocurrió a este hombre de 42 años el comenzar a coleccionar secretos. Aún tengo en mi mente varios secretos que quiero enviarle, simplemente que no he hecho mi postal. Este sitio lo consulto religiosamente cada fin de semana que el señor Warren comparte los secretos ajenos. A su dirección, en San Francisco, llegan montones de cartas cada día con postales de secretos. Lo adoro.

***

El artículo lo pueden revisar en http://www.elpaís.com/ y busquen en la versión PLUS. Ahí encontrarán EP[s] con la lista completa.
Y no sé si sean una aristocracia. De hecho no creo que el fin de un blogger sea parte de una teoría de elites, pero por lo pronto yo con estos me quedo.

miércoles, septiembre 19, 2007

Sádico narco colombiano

Hace casi un mes don Carlitos Pacheco, fotógrafo de Notimex, tuvo a bien sacarme una foto en un momento de ocio el día que a la delegación Profeco de Puebla se le ocurrió hacer un evento para intercambiar juguetes bélicos por juguetes tradicionales.
La cosa no pasó a mayores.
La foto fue tomada, nos carcajeamos un rato.
La guardó y apenas hace unos días me la roló vía messenger.
Yo había agarrado una pistola parecida a una Glock de tipo escuadra.
Para que no les cuente, así salió la foto...

Apenas la subí al messenger.

La puse en mi display... y no faltó quien empezara a joder.
No recuerdo quién fue. Si fue Puga o Aroche -compañeros reporteros de La Jornada de Oriente- pero alguien en el messenger tuvo a bien decirme que con esta fotografía luzco como "un sádico narcotraficante colombiano".

Algo así como Pablo Escobar Gaviria.

Este señor...

Ahora puedo decir que sí me han dicho de todo en esta vida.

domingo, septiembre 16, 2007

5 cosas por las que uno debe adorar a Rox


1. Siempre tiene una sonrisa que se contagia.
2. Aunque parece una niña es muy madura.
3. Es inteligente y sabe de todo.
4. Por lo tanto es muy buena para la charla.
5. Además es una muy buena reportera.

Esta apología de la Rox Ricardez, una de las mejores reporteras de cultura y espectáculos que tiene Puebla, bien viene a colación porque la señorita se nos va a Lyon, Francia.
Entre las monerías que tiene este estuchito (porque es una adorable chaparrita) pues está su perfecto francés así que allá del otro lado del charco las cosas no se le complicarán para nada. Dejará por unos meses su chamba en El Sol de Puebla y se lanzará de profesora de español.

¡Mucha suerte! Se te extrañará, Rox.
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La foto se la tomó doña Bibiana Díaz, su comadre de El Sol de Puebla.

lunes, septiembre 10, 2007

25

And I wonder why, you act so fly.
When you try, so hard to try, to try, to try…
I see the sky, is open wide
Take a look inside, it’s wild like a giant sweet…
Kosheen / It’s all in my head

“Mundo, cuando llegues a los 30, querrás quedarte así y siempre tener 30. Son los mejores años”, sentenció la Chelius.
Esther Chelius, de treinta y tantos, jarocha y fotógrafa. Mujer pocamadre a la que conozco desde hace años y a la que conocí mejor en una gira por los desastres ocasionados por el huracán Stan en la Sierra Nororiental. Morí de la risa con sus comentarios.
Recién en el Messenger salió a la charla una frase que bien me atacó de la risa:
“Tas bien peque… aún no sabes nada. Cuando tengas 30 te vas a cagar de emoción y orgullo”.
Apenas pensaba en algo por el estilo cuando Marco hizo señas a los meseros y en el Italianis llegaron cantando el tan típico “Tanti Auguri”, que detesto, pero que en esos momentos me hizo tornarme color tomate.
Cuando embarraba el budín de pan sobre el rompope recordaba que hasta ahora he hecho más de lo que alguna vez pensé, vaya, más de lo planeado. Y el sentimiento no se aminora, pareciera que no tengo saciedad.
Que quiero más y que busco más.
Y pensamientos del mismo estilo pasaron por mi cabeza cuando estábamos todos sentados en la sala de la Tuza, después de la accidentada y mojada parrillada del sábado en ese pequeño desempache con vodka y tequilas.
Y es que el clima me regaló un festejo de fin de semana digno de mi tierra. Lluvia incontenible, aroma a tierra mojada.
Quietud casi insólita entre las noticias del fin de semana.
Por eso la lluvia me abofeteó una y otra vez la melancolía, esos mismos destellos hicieron permanente el detalle de que papá no llamó para dar un “felicidades”.
Eso me dolió, debo admitirlo. Si bien soy pésimo con las fechas el cumple de mi viejo no se me olvida. Imagino que intentará resarcir el error comprando algo.
Mejor retomo las palabras de mi amiga Chelius:
“Cuando llegues a los 30 ya verás. Te acordarás de mí y de lo que te digo”, dijo la fotografa el domingo cuando peleaba mi cuerpo contra la resaca.
Esperemos que sea buena Pitonisa.

miércoles, septiembre 05, 2007

De fiesta

Ahora resulta que en estos días viene mi cumple.
8 de septiembre para ser exactos.
Coincide, por cierto, con la feria de San Pedro Cholula.
Recuerdo que un día de trueque, me di mi vuelta por Cholula, los habitantes más tradicionales de ese pueblo y otros cercanos convierten la plaza central en un mercado como en tiempos de antaño. Intercambian productos sin dinero, sus gallinas por limas, unos kilos de verduras por muebles de ocote, etcétera.
Así festejé mi cumple hace dos años. Con una caminata entre truequeros. Ese día salí con unos chiquihuites y hasta unos mantelitos de mimbre para la casa. Je.
El año pasado terminé encaramado en el cerro de Necaxaltépetl en medio de la tragedia olvidé que "debía" celebrar.
Este año... ehmm no sé cómo festejar...
No sé de hecho qué celebrar.
¿Tengo motivos?
Creo que sí.
Siento que por fin mi vida tiene rumbo.
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*Por cierto, si les gustó la foto de doña Bibis, pueden ver esta y otras más que ha tomado haciendo clic aquí, ahora que estrena su fotolog.




martes, agosto 28, 2007

Força

Y a la mente me vino la sonrisa de Toño.
El buen toño.
La Pau tuvo la culpa.
Sonaba Força de Nelly Furtado en la redacción.
“A Toño le encantaba esa rola”.
Eso dijo y me desbaraté mientras pensaba en él y la última vez que nos vimos. También pensé en el día en que nos conocimos. Y aún más recordé el modo en que supe que se había suicidado.
Me quitó el aliento.
Me frustré un poco.
Tras la noticia subí histérico los cuatro pisos del edificio donde viví en la Juárez.
Fue horrible preguntarse porqué lo había hecho.
La versión oficial aún no me convence.
La incertidumbre hace revivir la melancolía y el renace el dolor por perder una persona de luz.

lunes, agosto 27, 2007

Actualización

Bueno pues sé bien que hace mucho no posteaba.
Lo sé.
Pero lo hice un tanto en protesta.
Durante las cuatro últimas semanas pensé en borrar el blog.
Retirarme pues de la blogueada. Decirle adiós al blogger...
Pensé un tanto en las broncas que de a gratis me ha dejado mi blog.
Aunque también pensé en toda la gente y los buenos amigos que me ha dejado el ser bloguero.
Pues estuve en la disyuntiva y durante ese tiempo hubo muy pocos posts.

***

El profe. Hoy hago una semana dando clases. Comencé como profe en una incorporada a la UAP. También tengo la invitación de Martín Hernández Alcántara para ser su profe adjunto en la Ibero en su clase de Periodismo Especializado.
La noche anterior al inicio de clases me puse nervioso.
Me entró un tanto el pánico escénico.
Redacción sería la materia. El reto será hacer escribir correctamente a un grupo de diseñadores gráficos que están por titularse y necesitan hacer una tesis. De hecho yo no soy más que su teacher para aquellos menesteres de la escritura. Yo no les doy ni métodos, ni de titulación, me toca dejarlos bien truchas en su redacción.
En esta semana comiezan los proyectos y las clases tipo taller. Es un horror porque cada grupo tiene dos horas solamente. Dos horas a la semana es mínimo, es poco, será casi un milagro que absorban la costumbre y el amor por una correcta escritura.
A ellos les va a servir.
A mí me gustan los retos.
Veremos de a cómo nos toca.
***

De pachanga en pachanga. Dios santo. Juré no beber más.
No pude... Maldito ebrio de mí.
Por aquellas jugarretas que hace el tequila de plano ya me instalé en el vodka. Hace dos semanas en la party de Don Erario me desvié un poco por el malibú con jugo de arándano. En los quinces de la Mary pues nomás puro vodka, y repetí el juguito.
No me hizo nada... nomás tuve un tanto de desvelo pero será por razones que relate luego.
Mientras les dejo con la versión, corregida y aumentada, de mi borrachera en el Sweet que tuvo a bien contar en su bló la multicitada Flor de Calabaza.

***

Camara loves you! (II). Ya titulada la sección en la que todos se ven bien en mis fotos, menos yo, pues aquí va una picture. En ella el Inmundo Animal...

a) Se divertía en plena borrachera en una pool party en Cuernavaca.
b) Rescataba víctimas de la inundación en la zona de Raboso en Izucar de Matamoros.
c) Ponía cara de Charles Manson pues tenía ganas de un poco de sangre de Shanon Tate.
d) Se ahogaba y algún curioso tuvo a bien tomarle una foto mientras lo socorría.
e) Estaba tan borracho que no recuera en qué momento le tomaron la fotografía.

Elijan la que quieran.

***

All good things. Ultimamente me azotan más pecados del pop.
Ahora me tocó una rola de Nelly Furtado.
Les dejo el link. La rola me llena de nostalgia.


jueves, agosto 16, 2007

Camara loves you!


Hoy es esta gustada sección donde la fotogenia es un continente muy distante, el inMundo Animal y Don Efra fueron captados por Héctor Hugo Cruz mientras...


a) Atendían una catástrofe de suciedad en la redacción de CAMBIO.

b) Peleaban contra la marejada que azotó la colonia Huexotitla.

c) Trapeaban el agua que había entrado por tremenda tromba en Puebla.

d) Ensayaban un nuevo baile regional basado en el disco chino de Enrique y Ana, pero sin Enrique, sin Ana y sin disco chino.

e) Daban una demostración de sus nuevos servicios, pues piensan dejar el periodismo e iniciar una carrera en el mundo de la limpieza.
Vote por la que guste. Luego les platico si quedó rechinando de limpio la redacción y si le bajamos su puesto a la Verito.


domingo, agosto 12, 2007

Por mi pobre puerco

Should I choose a noble occupation
If I did I'd only show up late and
Sick and they would stare at me with hatred
Plus my only natural talent's wasted on my alcoholic friends
My alcoholic friends / The Dresden Dolls



Cerveza +
Tequila +
Vodka +
Champagne
_________
Bomba

La madrugada del sábado lo entendió mi cuerpo.
No mezclar alcohol.
No por favor.
Eso me rogó en la mañana de ayer a través de pequeños mensajes dejados en mis articulaciones, estomago y cabeza.
Viernes por la noche, borrachera en el Sweet.
Antro nuevo en plena avenida Zavaleta.
Madre santa… terminé hasta las chanclas.
Sí, por la combinación antes citada. Al otro día hasta un cuadripléjico tendría mayores sensaciones en su cuerpo.
La verdad es que la manera en que ingiero alcohol comienza a hacerme pensar en que no puedo controlarlo.
Y no sé si empiezo con el método de los diez pasos o corro a mi centro AA de confianza… bueno, aún no tengo uno.
Chin, la bronca está en que he estado pensando en porqué no controlo el modo de beber. No me pasa seguido, pero la culpa después de una borrachera me la traen los dolores que sufre el pobrecito de mi cuerpo.
Se queja, y sí, soy un desastre en mis hábitos.
Antes comía cuando me acordaba y en la oficina se me iban las manos a tundir teclas y después, si mi tripa crujía, acudía por una sanísima torta de Doña Lupita (un gusto divino).
En fin.
Hace un rato le paré a las tortas.
Intenté decirle adiós al refresco. Comencé a comer más pescado. Y pues he comido ya más a mis horas. He dejado de cenar, pero de vez en cuando me gana el ansia y corro a los tacos de carne asada. Me he intentado controlar, lo juro.
De hecho solamente la semana pasada los tacos del Güero me hicieron caer en la tentación.
La coca de plano no la pude dejar.
Ahora quiero regularme en el alcohol. Más de una borrachera a la semana no está permitida. Le diré adiós al tequila derecho y con limón… comenzaré a tomarme un trago por salida.
Y nada más… Vaya copearé…
No prometo dejarlo en la próxima salida.
Digo, ¡vamos por pasos!
En fin. ¿Qué más haré por el pobre de mi cuerpo? Y lo escribo aquí para quede comprometido.
No sé. Por lo pronto seguiré comiendo a mis horas, y no cenaré en esta semana, ah, también prometo que solamente me tomaré una Coca-cola.
Ese será mi mayor destrampe.
Será un trato por puerco, digo, mi cuerpo.

jueves, agosto 09, 2007

¿Serán los tiempos de lluvias?
El viernes de la semana pasada no me sentía muy bien de salud.
El sábado siguiente por la mañana tuve una micro depresión de la que hasta un post me salió. Nació en un ciber de la glorieta de Insurgentes y por ahí sigue en el bló.
Hoy me siento totalmente distinto.
Bueno la verdad es que el buen ánimo me regresó acompañado de las cervezas. Y eso que aún no me declaro alcohólico.Resulta que el buen Havot me puso de buenas. Nos fuimos a dar una vuelta por las calles aledañas a la Alameda y la lluvia nos agarró cerca de la torre Latinoamericana. Entre la plática —teníamos ya un largo rato sin vernos—, las correteadas por metro, y después de un ratito de cine nos movimos para La Condesa. Dirección, el Pata Negra. Eso dijo él. Yo lo seguí.
Quizá ya había escuchado del antro, pero la epifanía me vino con la música y las chelas.
Fue curioso.
Hablamos mucho.
También bailé.
Y pensé aún más.
Me sentí libre, tranquilo.
No me puse tan borracho.
Tampoco terminé muerto.
Y cuando ya estábamos en casa de su amigo Ismael, a la hora de dormir me vino mucha tranquilidad y la noción de no estar carrereado por la chamba, ni presionado por mis pensamientos.
Libre.
Así me sentí otra vez.
Y dormí perfecto en la sala bordeada por ventanales sin cerrar con el estruendo del Circuito Interior. Con la frescura de una noche de ligero rocío. Y con la tranquilidad de mi alma. Increíble, pero cierto.

Zorra derramando miel

A ver…
¿Cómo explicarlo?
Generalmente mis gustos por música son los comunes. Pero pocas veces me agradan esas baladas dignas de tirar miel o tan azotadas como para sacar el paquete entero de galletas Marías para un lento corte de venas.
Aún menos me gustan cuando una de esas cantantes poperas saca de background una bola de violinistas, chelos y media sinfónica con tal de hacerle creer a uno que cantará una rola romántica.
Uy, y menos la creo cuando una mujer con la pinta de zorra lo intenta.
Sí. Ni modo. Generalmente tengo mucho respeto por la mujer. Pero detesto cuando ellas mismas explotan sus atributos pa’ llegar a algún lugar. Y digo esto, quizá este post sea tremendamente irrisorio y equis… pero tenía que sacarlo.
Me siento mal.
Lo admito.
Me gustó una balada romántica cantada por Fergie.
De hecho ni pensé que ella la cantaba… primero se la adjudiqué a Kelly Clarkson. Pero ese “da, dah, daaaah, daaah” me dio mala espina. Y chin, no andaba tan errado. Resultó ser esa mujer que contonea sus caderas, senos y demás mientras les hacía coritos a los Black Eyed Peas.
Bueno ni modo.
Entonces me propuse hacer un recuento de cinco rolas que me han gustado, baladas pseudo románticas todas ellas, y que son cantadas por mujeres que gozan luciendo como producto comercial.



Big girls don’t cry / Fergie. Sí, ni modo, esta rola provocó la hecatombe de mis pecados pop.
Irreplaceable / Beyoncé. Esta mujer siempre me ha caído mal. Siempre se me hizo vulgar hasta cuando hacía como que actuaba en ‘Dreamgirls’.
Umbrella / Rihana. Chin, es como la hija de Beyoncé, pero no me cae tan mal. No sé si la rolita sea balada… pero se la pasó metida en mi cabezota como una semana. Maldita música comercial.
Come clean / Hilary Duff. Qué tal con el video… todo lleno de lluvia y atmósfera motelera. Chale. Hasta me da pena admitir que esa canción me agrada. Ni modo.

Bueno, mi lista no me dio para una quinta rola… ¿sugerencias?

sábado, agosto 04, 2007

(...)

No sé si es el calor de un verano lluvioso o el efecto secundario del té antigripal, o quizá la breve esquizofrenia de sentirse tan solo en una ciudad tan grande.
Estuve casi dos horas acompañando mi depresión con un par de huevos divorcioados. Qué ironía, dirían los de la cerveza Sol.
En esas ocasiones las murmuraciones matan, quizá escapaba un poco de Puebla y de serguir pensando en lo mismo.
"Hay que dejar de pensar tanto", me dijo Marco en algún mensaje.
La voz de Jim Morrison tampoco ayuda mucho para alejar la soledad.
¿Realmente quiero estar solo?
Si eso quisiera quizá no me sentiría tan triste hoy.

lunes, julio 30, 2007

Vote usted

Resulta que la madrugada del jueves no podía dormir y apestaba a trailero.
Sudaba de manera horrenda y salí corriendo al baño.
Ya entrado en gastos noté que tenía barba digna de Robinson Crusoe, de Luis Paredes en su extraño retorno tras el exilio, vaya me sentía yo el Capitán Cavernícola sin hijo. Así que al son de matarile terminé con ella y el rastrillo.
Me tardé media hora con todo y la debida irritación que detesto porque siempre me ataca mero donde ronda la papada.
Lleno de pelos dejé el lavabo, diría Selene, y fui a dormir como con cinco años menos de edad. Je, por lo menos en apariencia. :S
En fin.
Al otro día escuché los panchos de medio mundo.
Ni en entrevista la procuradora me reconocía, eso dicen.
Los propios, ajenos, cuates, némesis, colados, amigos, todos pues todos se quejaron de mi mal tino… “¿Porqué te quitaste la barba?”, “Te ves como chamaco”, “Se te nota la papada”, “Te ves más viejo”, “Se te notan más las arrugas”, “Mejor te hubieras cortado el cabello”, “Sin la barba y como te vestiste hoy pareces señor”.
Tras el listado de propuestas, quejas, sugerencias y comentarios preferí volverme a dejar la barba no sin antes una consulta a las bases, como bien citarían los priistas en ese estilo tan democrático en que rigen su vida.
Bueno y la votación va bien.

15 a favor de la barba.
2 en contra de la barba.
Al parecer la barba regresa.
Aunque no hemos cerrado las urnas.



***


Alguna vez me criticaron por mi post titulado “Quiero verme como un chico Almodóvar”. Recuerdo que don Marco Torres me dijo fue un tanto banal y superficial el escribirlo.Incluso me dijo que contrastaba otro tanto con mi personalidad ese lado egocéntrico…Creo que este post tampoco le gustara.

________________
Ah. La pic me la tomé en una madrugada después justo de escuchar a Martín Hernández Alcantara criticarme por mi mala decisión de quitarme los pelos de la cara. Por eso mi cara de puchero combinada con desvelo y dolor de panza porque el Smirnoff me cayó de la patada.

domingo, julio 29, 2007

I cheated myself

I cheated myself like I knew I would
I told ya, I was trouble
you know that I'm no good


Me odio cuando no puedo controlar lo que siento.
Me odio cuando al evadir soy tan obvio.
Me odio porque, al fin y al cabo, no soy tan robot como pensaba.
Me odio porque a veces quisiera que mis sentimientos actuaran como mecanismos bien aceitados.
Me odio porque olvido lento, porque desperdicio el tiempo, porque mi corazón no es nada práctico.

***

¿Será ley de Murphy?
Quien sabe, pero las cosas pocas veces salen como se planean.

domingo, julio 22, 2007

¿Más que un robot?

Puede ser que las cintas de verano vengan mal al gusto de muchos.
Domingueras, palomeras, puro efecto, un churro. Así las llaman muchos de los conocedores del cine. La verdad recuerdo que por ese tipo de cintas es que, yo por lo menos, me inicié en la pantallota.
Recuerdo el primer caso.
Cómo olvidar que a mis diez o nueve años se me helaron las piernas cuando vi al Tiranosaurio Rex de 'Jurasic Park'.
Inolvidable.
Simplemente recuerdo la sensación que tuve, un vértigo espantoso, cuando los protagonistas bajaban en helicóptero al sui géneris parque temático y en paralelo había una cascada enorme. Era de mis primeras experiencias en el cine, fui a uno en Torres Lindavista por donde vivía Miriam, mi sister.
Qué decir cuando los sueños de un niño por revivir a los dinosaurios en su mente estaban plasmados en la pantalla de plata: una llanura repleta de diplodocus, triceratops pastando, y un abrevadero rodeado de esas bestias, gallinmimus corriendo como un ato de avestruces… no sé, lo recuerdo, me vuelve a la mente la cinta de Spilberg y regreso a mi niñez.
Ayer sentí lo mismo.
Si bien mis sueños de caminar entre mechas no fueron cumplidos al cien por ciento, sí salí satisfecho y con mi carota de niño cuando salí de la sala en que exhibieron 'Transformes'. Recuerdo que de niño fue otra de las series que me impactó. Transformers, Astroboy y Mezinger Z eran los artífices de mis primeros sueños.
Y ver a Optimus Prime recreado de tal manera que podías ver sus ruedas aún girando a la par que se transformaban en una de sus imponentes piernas me dejó boquiabierto.
Del cine salí con una doble carga de adrenalina inyectadas en menos de dos horas y media.
Seré sincero, la historia en general resultará ilógica, increíble, tonta , irreal y hasta patética. Pero escuchar esos rechinidos del metal mientras peleaban, verlos partirse en dos, escuchar la voz original de Optimus, el sonido original de cuando se transforman, notar que rasgan el pavimento mientras nacen de una Hummer, un Solstice, o de un Camaro. Llevarse consigo puentes enteros o pelear a toda velocidad sobre una autopista, vaya, vale la pena.
La cinta apela mucho a los recuerdos de niño.
O por lo menos apeló a los míos.
Inserta por todos lados detalles que alguna Hasbro hizo récord en ventas como Mi Pequeño Pony o el mil veces horrendo Furby.
Eso es lo mejor, la cinta está plagada de detalles en batallas, en el silueteado de cada uno de los personajes, en sonidos, en formas, en la textura de la lámina, la pintura de los autos, vaya, hasta lo que llevan colgado en el retrovisor.
Y a pesar de tener una intervención secundaria, los actores de carne y hueso se enfundan, en su mayoría, en personajes bien dibujados, arrodillados ante los vicios de la vida postpostmoderna, la sociedad del consumo, la clase media y el auge tecnológico. ¿Suena conocido?
No soy fan del director de la cinta, Michael Bay.
Nunca he sido gran amante de las cintas de Spilberg, su productor.
Pero realmente entré muy escéptico, pensaba que la cinta no me dejaría buen sabor de boca.
Me llevé una sorpresa. Si el lema era “más que un robot”, creo que esta es más que una cinta palomera o un churro de verano.
También pensé que la película mucho menos podría rendir un buen homenaje a uno de mis juguetes favoritos, mi Optimus Prime, “con verdaderas partes de metal”. Ja, estuve en un error y terminó remitiéndome a las fechas en que me peleaba con mis primos para que no fueran a joderle alguna de sus partes.
Vaya, salí del cine con ganas de correr a mi antigua casa y buscarlo entre los montones de triques que dejó mi infancia. Me revolvió la melancolía por crecer en el tardío período de los 80’s y los entrantes 90’s.
Incluso tuve miedo cuando escuché la aniñada voz de Chester, el vocalista de Linkin Park, con esa negra canción de cuna que es “What I’ve done”, insertada en los créditos finales.
Con la voz de niño en el cierre del último estribillo quise voltear a buscar a ese escuincle asustado, curioso, metiche, parlanchín pero tímido, que algún día fui.
Maldito sea el cine que hasta una cinta llena de efectos especiales e imágenes agregadas por computadora, un churro de verano, una movie vil y palomera, lo hace a uno remontarse a días bellos.
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*La pic se la debo a Marco que sí encontró en su caja de juguetes, esas que aún muchos deben guardar en la azotea o entre sus triques, a su Optimus Prime "con verdaderas piezas de metal". ¡Qué tal, eh!


miércoles, julio 18, 2007

Cinco momentos que detesto

Can you tell me a story that I don't know ?
Can you show me a picture that I haven't seen before ?
Can you do one thing for me?
Just let me know.
Forgive me, for leaving you alone.
Forgive me, for not saying any more...

Forgive me / Infected Mushroom
Si algo detesto es sentir mis pies fríos dentro de las calcetas mojadas y cubiertas también por el zapato húmedo mientras de mis orejas gotean una y otra vez por culpa de la lluvia…
Detesto más el toparme en situaciones que se salen de mis manos.
¿Qué momentos más detesto?
Hagamos una lista.
  1. Cuando me siento presionado y todo sale mal. Vaya, trabajo bajo presión y estoy acostumbrado a ello. En mi oficina se vale, para eso me pagan. En mi vida no.
  2. No tener tiempo para arreglar cosas pendientes. Odio tener mucha ropa recién lavada y no poderla acomodar porque falta tiempo.
  3. Detesto cuando se le acaba la pila al iPod cuando la jornada de trabajo está a al mitad.
  4. Me choca cuando comienzo a contar con recelo malos ratos que me hace pasar la gente que quiero.
  5. Odio andar justo de varo. Me pasa al final de quincena, es mi culpa. Mi cartera es tan libre como los calzones de una puta.
Hasta ahí le paro.
Hoy creo que no debería postear.
La lluvia, el frío, me recuerdan a mi tierra. Me hacen sentir melancolía.

viernes, julio 06, 2007

32 y contando...*

Edmundo Velázquez / Un dulce olor a muerte se despide del boquete en la tierra que los socorristas hicieron en el kilómetro 08 más 100 de Zacacoapan. Seis cadáveres se suman a la cuenta de la tragedia del alud en Eloxochitlán. Van 32 y contando…
El jueves por la mañana la maquinaría pesada fue de regreso, tanto armatoste sirve poco si quieren encontrar completos los cadáveres. Los picos y las palas también lucen abandonados cerca del letrero donde puede leerse: “Zacacoapan 700 habitantes”. Solamente permanece una de las dos excavadoras, promesa a medio cumplir de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que según su titular, había establecido cinco máquinas pesadas para desenterrar el autobús y dos vehículos más sepultados sobre la carretera interestatal, vía temeraria para los conductores por el constante número de remaches y parchados en el asfalto del sinfín de sus curvas.
Para llegar a Eloxochitlán, en específico a Zacacoapan, junta auxiliar donde ocurrió la tragedia, serán necesarias cinco horas desde la ciudad de Puebla, razón que podría explicar la tardanza con que actuaron las autoridades el día miércoles: el primer llamado de auxilio llegó a las siete de la mañana, la ayuda apareció al mediodía y el primer cadáver fue encontrado casi a las ocho de la noche.
Desde aquél día los ataúdes permanecen a granel en varias camionetas de redilas. Como si se ofrecieran en un divino plan al más allá, aparecen acomodadas y se lucen uno tras otro los tamaños: el más pequeño de 60 centímetros; luego el mediano, digno para un adolescente o un anciano y el de tamaño adulto.
A pesar de las distintas tallas parece que la muerte calza bien a todos en la Sierra Negra, pareciera ser el tono en que hablan todos los funcionarios, los rescatistas, los reporteros, todos se acostumbran y hacen ojos de palo ante la tragedia, hacen cuentas, suman uno tras otro a los cadáveres. “Veinticinco, veintiséis… no, ahora son 29, no ahora ya suman 30 los muertitos”, se actualizan entre las cuentas funcionarios y mirones.
Los rescatistas ven indiferentes a las camillas donde se asoma parte del cuerpo de uno de los tripulantes del camión, al mismo tiempo, al fondo de la escena puede verse un militar peleando por desgarrar un hierro retorcido, al parecer la ventanilla del camión que suena como violonchelo desafinado mientras finalmente se desprende.
Y las cuentas siguen. La procuradora Blanca Laura Villeda solamente levanta una de las hojas de su tabla de reportes. En ella pueden leerse sumas y sumas de cuerpos sin vida, de gente.
Pasa otra camilla. ¿Será el número 30? Qué importa. De todos modos “apesta a madres”, como dice Hugo Isaac Arbola, director general de la Policía Judicial en el estado. El funcionario detiene un poco la mirada y se le nota el asco en los ojos. El olor a muerto se le metió hasta la garganta, a él y a todos los presentes los asqueó lo dulce, lo amargo, lo podrido, todos los aromas son uno a la vez, todos se combinan en una ráfaga.
Luego aparece una palera, le pide a un hombre con cámara en mano que le tome su testimonio, porque ella “quiere agradecerle tanta atención al ciudadano gobernador licenciado Mario Marín Torres”.
Regordeta, la maestra de la región que dice ser coordinadora de programas del estado de Puebla, que apenas y se da a entender cuando dice su nombre, enarbola una oda al gobernador con micrófono en mano. Ella secunda la idea del mandatario, esa de que “él no manda al agua, él qué más puede hacer, si tanto ayuda”.
Sobre su barriga descansa una bolsa en la que guarda el celular con un símbolo del PRI.
Y hay quienes contradicen a la señora fanática del priismo y de la hipersensibilidad de Mario Marín como gobernante.
Nicolasa Marroquín, estudiante de unos 19 años, se queja con rabia de las cosas que dice al gobernador. “¡Cómo se apena diciendo de la muerte de ‘taaaantos campesino’! ¿Será que sí le importan? ¿Será que sabe que no todos son campesino?”, vocifera la muchacha. También recita mentadas de madre. Exhibe su rabia y prefiere seguir comiendo, se calla y sigue sentada en ese comedorcito que a manera de mirador colocaron para ver a todo esplendor las piedras, excavadoras y hormigas uniformadas trabajando.
Un puñado de mujeres procura la comida para todos. Bañan en molito memelas que enredan y acompañan con huevo revuelto. Cacerola en mano hacen sus rondas con los servicios de rescate, con los funcionarios, con reporteros y mirones. Sabe a gloria hasta que aparece otra ráfaga de pestilente aroma a humano en plena descomposición.
La lista de espera es larga en el auditorio de la población. Como todos los edificios de la zona, aparece a la orilla de una curva, como salpicado por un mal arquitecto entre montones de tierra y terraplenes mal armados.
Es la mayor muchedumbre. Se advierten las caras largas y el silencio. Todos hacen turno para pasar a reconocer lo que queda de sus familiares. La cara de preocupación cambia a una de horror a la salida del inmueble. Colocados dentro deben estar los ataúdes abiertos, preparados ya, porque los funerales inician hoy mismo.

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*Crónica publicada el día viernes 6 de julio en CAMBIO.
La foto es de Pepe Castañares compañero fotógrafo de La Jornada de Oriente. La imagen corresponde a una de las asistentes al funeral de Armando Hernández, checador del camión que fue sepultado por el alud.




miércoles, julio 04, 2007

Entre niños te veas

Hace una semana Miriam llegó a la oficina e intentó taparme los ojos mientras yo me hacía el tonto y sabía que intentaba sorprenderme.
Mi hermana se quedó a la puerta del cubículo de edición, miré de reojo y noté que esa barriga chelera le había crecido. “Jesús —dije entre mí— ¿será lo que estoy pensando?”.
Y fue.
Se llamará Constanza y mi sister ya tiene seis meses de embarazo. Las últimas dos semanas que no la había visto su sobrepeso se convirtió en una descarda barriguita. Je. Se veía tierna ese día, su blusa rosa y unos ojos más destellantes. “Ojos de embarazada”, dirían los expertos…
Mi padre respondió como lo imaginamos.
Este fin de semana que pasó fue corriendo a darle la noticia.
Volaron sartenes y sonaron los gritos. Nada que nos sorprendiera. Papá cuida de mi sobrino Rodrigo, de casi seis años e hijo mayor de Miriam. Lo quiere mucho pero le ayudaba a mi hermana cuidándolo desde que ella vino para Puebla a buscar chamba.
Y pues, en los dos años que casi lleva acá pues parece que encontró más.
No sé porqué se hace la sorprendida.
Yo creo que ansiaba un bebé más.
Así que no creo que haya tanta culpa en su parche anticonceptivo, “que nomás no funcionó”, dice ella.
No hay problema, yo sigo tejiendo chambritas.
Ahora tengo dos sobrinos en camino, el hijo de Poncho y la niña de Miriam.
Ocho y contando…